¿Qué son los quistes de ovario, cómo detectarlos y tratarlos?

marzo 2, 2022

Los quistes de ovario son lesiones muy comunes que presenta la mujer y su mayor tasa de incidencia se encuentra entre los 16 y 45 años. Se puede detectar durante un examen pélvico general en función de su tamaño, ubicación y si este es líquido, sólido o mixto.  Siempre será importante realizar exámenes complementarios para determinar su tipo y la paciente necesita tratamiento clínico o quirúrgico.

Exámenes complementarios:

Pruebas de embarazo. Un resultado positivo podría indicar que tienes un quiste del cuerpo lúteo.

Ecografía pélvica.  Con este estudio de imagen podemos confirmar la existencia de un quiste, para identificar la ubicación y determinar si es sólido, si está lleno de líquido o si es una combinación de ambos.

Análisis de sangre de CA 125. Los niveles en sangre de una proteína llamada CA 125 muchas veces son elevados en mujeres con cáncer de ovario por lo que es importante en el diagnóstico diferencial. También puede haber niveles elevados de CA 125 en enfermedades no cancerosas, como endometriosis, fibromas uterinos y enfermedad inflamatoria pélvica.

En cuanto al tratamiento, este depende de la edad, del tipo y tamaño del quiste y de los síntomas.

Conducta expectante. En muchos casos, se puede esperar y volver a hacer exámenes para ver si el quiste desaparece en unos pocos meses o persiste. Esto es por lo general una opción, sin importar la edad, si no tiene síntomas o si la ecografía indica que tiene un quiste simple y pequeño lleno de líquido.

En este caso recomendamos realizar ecografías pélvicas de control y seguimiento para ver si el quiste cambia de tamaño.

Medicamentos. Una opción es utilizar por unos ciclos el uso de anticonceptivos hormonales para prevenir la recurrencia de los quistes ováricos simples y pequeños. Sin embargo, las píldoras anticonceptivas no reducen el tamaño de los quistes existentes.

Cirugía. Una opción es la extracción de un quiste si es grande, si no parece un quiste funcional (ovulación), si está creciendo, si persiste por dos o tres ciclos menstruales o si causa dolor. Algunos quistes pueden extraerse sin extirpar el ovario. En algunos casos más graves podemos sugerir extraer el ovario afectado y dejar el otro intacto. Lo ideal es no llegar a esta instancia y hacer un tratamiento a tiempo.

Es importante realizar evaluaciones ginecológicas de rutina al menos una vez al año para realizar diagnósticos y tratamientos oportunos.

Dr. Esteban Chávez Romero

Ginecólogo Obstetra

Clínica Integral

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